Pese a que es un tema que genera choque con sus socios de gobernabilidad, Pedro Sánchez tiene tomada la decisión de que el camino es aumentar la inversión en materia de defensa para tener más capacidad de disuasión. Es una cuestión que se debate en el Congreso y también en Bruselas. Hasta allí se ha desplazado el presidente del Gobierno para participar en una reunión de Consejo Europeo. A su llegada ha insistido en la idea de que es necesario que haya una financiación europea para poder aumentar el gasto en Defensa.

Más allá «de la inversión privada, canalizada a través del mercado de capitales europeo», Sánchez se ha mostrado favorable de que a partir de 2026 «tengamos unos nuevos fondos ‘Next Generation’ que nos permitan dar respuesta a la construcción de bienes públicos europeos», dentro de los cuales ha enmarcado la Defensa, además de la lucha contra el clima y la transformación digital.

Es una reclamación que Sánchez viene haciendo desde hace semanas y que ya se planteó en la última reunión del Consejo Europeo, tal y como recuerdan fuentes del Gobierno. Aunque en esta ocasión ha aludido de manera expresa a unos nuevos fondos que den continuidad a los actuales -que caducan en 2025 y se pusieron en marcha con motivo de la pandemia por la Covid-19-, es un planteamiento al que La Moncloa se ha sumado desde el principio. «Si la seguridad es un bien público común de Europa, tenemos que financiarla no solamente con presupuestos nacionales, sino también con presupuestos europeos», expuso Sánchez hace un mes desde Bruselas.

Más recientemente, hace una semana, en una comparecencia en el Congreso, hizo hincapié en la necesidad de «fortalecer la industria europea de defensa de aquí a 2030, «con más inversión, más compras conjuntas y más producción doméstica». En su intervención en la Cámara, el jefe del Ejecutivo ya mostró su posición favorable a la «la creación de bonos para financiar bienes comunes europeos como la Defensa».

El presidente del Gobierno ha trasladado que reforzar los lazos diplomáticos entre vecinos «no será suficiente» para garantizar la seguridad en un contexto internacional como el actual. «Para disuadir a quienes no comparten nuestro proyecto de paz y de democracia, los europeos tendremos que reforzar también nuestra industria de seguridad y defensa», ha dicho en más de una ocasión.

Fuente: elmundo.es